Ese es nuestro poder. Esa es la motivación de hoy para iniciar mi semana y compartir estas palabras.
Recientemente me compartieron uno de los brillantes videos de la psicoterapeuta Nilda Chiaraviglio, donde habla de la libertad del ser humano. Más bien, dice que la única libertad del ser humano es volver a elegir.
Y es que hoy en día, vemos cada vez más, un número infinito de videos, posts, imágenes y es tan abrumador, en mi opinión, que de pronto, todo se va mezclando entre sí y lo más valioso se nos va perdiendo.
Se nos va perdiendo entre una realidad ficticia de vidas perfectas, pantallas y comparaciones. Pero como dice Chiaraviglio, siempre podemos volver a elegir(nos).
Hoy, desde San Carlos, Sonora. Yo elijo esta vida en la playa. Elijo ponerme primero. Elijo ir un día a la vez, despacito, con calma y enfocada en mí. Yo elijo poner en primer lugar: mi bienestar, mi salud y mi paz mental.
Y aunque no tengo la vida perfecta (ni cerca de serlo), mi vida es eso: mía. No tiene que parecerse a la de mis amigos, a la de otras personas en redes sociales, ni a lo que creemos que “debería ser”.
Porque aquí lo más importante es construir. ¿Qué quiero construir? ¿Qué permito y dónde trazo mis límites?
Siempre hay alternativas. Mientras seamos capaces de alejarnos de la culpa, la vergüenza, o el miedo, solo entonces seremos capaces de avanzar.
Y es que no se trata de hacer cosas abismales, sino de modificar de a poco. Modificar lo chiquito, lo fácil, un día a la vez. Ir decidiendo con paciencia, certeza y permitirnos el cambio constante.
Y si eres feliz donde estás hoy, entonces ya ganaste.
Si puedes decir que tienes serenidad en tu vida, vas bien.
Si puedes ir sin prisas, vas bien.
Si puedes cambiar de dirección, vas bien.
Si puedes sonreírle a tu yo de hace unos años y contarle con felicidad dónde estás hoy, vas bien.
Y si no es así, si hoy no estás donde quieres estar, recuerda, que tu libertad es volver a elegir. Volver a moverte, cambiar, decidir.
Siempre, siempre, siempre puedes cambiar. Siempre puedes volver a elegir. Esa es nuestra libertad.
